05/03/2009

Una de amor


Escalar
al altiplano de tu vientre,
recorrer después
sus colinas rasas
y repleto de verano y penumbras
perderme
entre tus páramos

y regarte
con mi luz,
fuego
que mi deseo no logra contener.

Cada noche
te espero
anhelante
en un pliegue de mi sueño.

08/01/2009

Reguladores

El polvo del carbón vuelve al aire,
las frías mañanas sin guantes ni abrigo,
el negro horizonte.

Ahora regulan vuestro empleo;
el empleo de las manos
en ocultar
lo que nadie quiera ver.

Regulan los que no se manchan,
los que con tus manos
han amasado buenas formas
serios gestos
y gruesos números.

Regulan para poder seguir poniendo su rostro
en la trascendencia,
mientras vuestros hijos buscan
nerviosos
una respuesta en los ojos.

Y habréis de sacar vuestros muebles de casa,
mudaros,
rehacer las vidas y las familias

para que quien os ha robado
recobre el aliento con vuestra sangre
y así os pueda seguir robando

para que la salud del bien
común
no empeore

Arrebatan a vuestros hijos
sus bicicletas
y sus futuros;
contadles, reteniendo las lágrimas,
que las manos ennegrecen
y que ya casi no quedan pozos
de los que extraer las fuerzas
para continuar;
alguien tendrá que explicarles
que hace ya tiempo
que acabó la infancia.

Vamos,
todos juntos
a la calle.
Con el vecino
el estudiante
el poeta, el soñador,
el basurero,
el jardinero, el cajero,
el policía que cuida los proyectos,
el tendero de la esquina.

Salgamos juntos
a borrarle la lisura
a la corbata del regulador
que no regula su apetito;
y limpiemos, ya puestos,
los paisajes
y el futuro.

16/12/2008

Salambó


Salambó:

tu enfermiza mirada

ha hecho

para mi

de la Luna y ánimo nuevo,

un motivo más de planeo sobre los hombres,

una explicación del nudo

imposible

de la vida tardía

plegándose sobre el fuego de la infancia.


Salambó, el tiempo

y la ficción y quizá también

el mar de Theletussa

nos separan.

Pero tu piel morena

que jamás existió

me envuelve como una túnica de hilo de trigo;

entrecortando el ritmo de mis pasos

y nublando mi vista

en una calle que me es extraña.


Afortunadamente, Salambó,

has existido donde no toda la carne nacida

con dolor

lo ha logrado.


Por suerte

tu mirada perdida hacia la Luna

es la misma que la mía.


(imagen: "Salambó" de Alphonse Mucha)

La primera imagen de la vida

La primera imagen
el primer aire
la primera luz

y tus nervios le arrancaban
a la tierra
sus secretos

y el deseo del mar
era seducirte

y mis ojos no veían
que tu aire me impregnaba.




Fotografía: Julio González

04/12/2008

Todo es efímero

Pero incluso tú,
que has atravesado como una saeta
tiempos
de oro y hambre
del mandato del cetro o la asamblea
de esplendor en tu regazo,
tanto templos en tu boca
como olvido
entre las rocas y jaras
que ya no existen.

Hasta la lanza, la bala larga,
el obús terso e imparable
de tu historia,
habiendo perforado tan necesarias mentiras
verdades, azules,
rojas u oscuras
según el mantenimiento de uno
u otro orden lo exigiera,

morirá;

hasta el mar que te mate
acabará evaporado;

hasta el aire ardiente
que lo volatilice
acabará siendo fría
y estable oscuridad,
que es lo único
que al final espera
para permanecer.

25/11/2008

Verdades????????

Las más inamovibles verdades,
aquellas que empujan a los sabios
a verter la sangre propia
y la de sus hijos
con orgullo
y pecho henchido.


Esas, son también la parte interesada
de una certeza más compleja,
inasequible.
Son verdades acordadas
entre el utilitarismo
y la supervivencia
de la tribu.


Si hablamos de las absolutas
no hay más verdad que “Yo”
mientras exista
Después no habrá verdad que importe,
ni a mi

ni a “Yo”.

23/11/2008

Cadenas

El amor esclaviza
es prisión
Muros, cámara
de gases que adormecen
Hormigón


Amor está reñido
con “yo”
que encarna a libertad


Amor es segunda persona,
plural o singular,
frente a la soledad de la primera persona
cuando es singular:
individuo
Vapor frente a hielo
Viento frente a roca.

03/11/2008

Releer

El espacio
entre amor y libertad
entre hambre y derroche
entre el ermitaño y el periodista
entre el ángel
y el estrangulador
entre la sequía y la plenitud
entre una raya fina
y otra quebrada.

El tiempo,
el camino
la música
el viento
La ciudad contaminada
y el prado que no existe
pero que es soñado

Los recuerdos
La presencia del abismo

El deseo

La esclavitud
la ignorancia de la esclavitud

olores, caricias,
tocar
devorar, gustar
piel
invasión,
recibir
desear

Calor y frío y hambre
y más deseo

La noche febril
el roce de los cuerpos
el fuego de la piel

El ansia de venganza
competencia y envidia,
todos los pecados capitales

celos

caos

Soldedad inmensa en el inmenso escenario
al nacer,
al andar,
al amar,
al morir
soledad hasta en las sonrisas.

El amor
agitándolo todo

En suma: vivir.

24/09/2008

Una referencia

Hoy he encontrado este artículo en el que se desarrolla, en mi opinión brillantemente, la idea básica contenida en mi post anterior.

22/09/2008

Dos noticias

Dos noticias leídas el mismo día (20 de septiembre de 2008)
en el mismo medio (El Pais digital):

Noticia 1:

Aumenta el hambre en el mundo

923 millones de personas, muchas de ellas niños sufren la hambruna.- Harían falta 30.000 millones de dólares anuales para garantizar la seguridad alimentaria en el planeta


Noticia 2:

Las ayudas de Bush a Wall Street costarán 700.000 millones de dólares

El presidente de EE UU ha defendido la intervención asegurando que es "un precio grande para un problema grande"

Cuenta simple:



700000/30000=23 años (aprox) sin hambre.


19/09/2008

Me invade la ciudad

Cómo me dueles
cuando te me infiltras
por los poros
cuando te ensueño
cuando me invades como una hechicera
que ajena y sonriente
sólo piensa
en seducir a su invasor
(sea mar o sea humano)
en sonreír a las gaviotas
y en jugar con el alma de los hombres
que se enreden
entre la sal y la arena
de tu vientre.

11/09/2008

Las direcciones del Cambio

Ya la fuente
gotea.
Ya sólo gotea
desde su empeño
en pervivir.
Ya sólo un charco
entre el laberinto de oquedades
que las aguas de antaño
esculpieran en la piedra.
Ya sólo un junco
donde antes selva.
Ya una avispa
huérfana
bebe su penúltima vida.


Ya el camino que hasta ella llegaba
es asfalto y humo
cuando
antes
tierra y grama.

Tiempo y vidas


A la tierra le resbalan
por sus laderas
las historias de los hombres.
Se deslizan livianas
como agua cayente de otoño,
como sudor leve de final de estío
Por las faldas del monte
fluye el mito añorado que brota
en el lecho de muerte,
recuerdo,
despedida,
leche tibia,
infancia.


Todo un Universo se extingue
mientras otros nacen


y por la tierra las lágrimas
y las risas de todos los tiempos
van resbalando.

08/07/2008

Cuestión de ¿idiomas?

Siempre espectador
desde la loma roma
de una colina
sólo las estrellas arriba
Siempre
las tejas rojas vislumbrando
vedada la vida
que bulle bajo ellas
las tejas

Siempre espectador
nunca actor
Arriba
observado el hervor del hormiguero
deseando desentrañar los misterios
de sus rincones
ocultos
existentes
velados

Deseando caer al abismo
oteando la profundidad de la sima
Volcán arrollado por la nieve
Bombona agitada de burbujas
Globo cautivo

Y todo
según se dice
es cuestión de idiomas

01/07/2008

Golpes de pecho y la vista a un lado

Me aturden tantas noticias
tantas notas
tantos artículos
tantas críticas y opiniones
análisis
palabras, palabras,
y más palabras.

¿Dónde están cultivados
los tomates,
dónde criada
la carne que me nutre?

¿Se come el papel
o las noticias, o los artículos,
o la enumeración de los procedimientos
o el metal y el plástico?
¿Las palabras quizá,
las frases vacías,
la propaganda electoral,
o las menciones de calidad?

¿Las mentiras...?

Bebamos excelentes vinos
y cerremos los ojos
y el paladar
educado
detecte sus matices
y si el aroma o el color
no nos placen:
¡Intolerable!
quejémonos.

El aroma de la salsa
(esencia de aceite
del fruto
de un árbol
de un remoto rincón
del sibaritismo vacío
y zafio)

tecnología-quincalla
que mañana
será pasto del vertedero
(se lleva otro modelo
más, mucho más
pijotero).

Al mundo le quedan treinta años
y nosotros
enseñamos a nuestros hijos
a identificar
el buqué de la mierda

en lugar de echarnos a la calle.

Estamos comprados;
como putas de lujo
entregamos la piel
por un coche nuevo,
por un brillo
efímero
de plomo.

Los que podemos desmontar
este autodevorante mundo
no estamos dispuestos
a levantar el culo
de las
heces
confortables
que nos acogen

y los que deben
no pueden.

Golpes de pecho
y mirar hacia otro lado.

03/06/2008

El peso de las traiciones


Las traiciones se inician leves,

sutiles como motas de miel

luciérnagas efímeras

que se elevan en la noche.

Mas generan grumos graves

que en su caída

osan perforar las palmas

abiertas

de las manos.


¡Cuánto pesan las traiciones!

Ni el decidido empuje

del amor,

volátil,

puede vencer su peso.


Y la ley

de la gravedad impone

infalible

que peso

atraiga más peso

o eso que llaman

venganza.


Traición

con traición se alivia

que no se cura.


14/05/2008

Más allá

1.


Su voz de capitana valiente
esconde
tras sus lentes
los ojos de la exigencia
inocente
de la entrega a su juventud.
Su piel,
nacarado plumaje de garza,
mujer y ave serena
es guardiana
en su lozanía
de la invitación inexcusable
a la condena en el fuego de sus labios

2


Su voz de grajo enamorado
y sol
es anuncio indudable
del carbón que habita bajo sus párpados.
Y el cacao dulce de su piel
que achanta a la mañana
con su desafío de hembra,
es árbol de sabana espigada
codo de gacela
que te empuja en silencio
a la danza redonda
de sus caderas provocantes
por razón de su mero existir
entre las velas de sus brazos.

3


Y se juntaron para el gozo
envidia y deseo,
fuego, hiel y miel
Y explotó el aire de la tarde
en el punto exacto
entra la luz y la sombra
Labio contra labio
Labio contra sexo
Manos en los ojos
en los pechos
en las ingles de mármol
en los muslos de azabache

4


Y alzó su vuelo la garza
agrisada de fusión
brillantes sus alas
ardientes sus labios
y enloquecidos sus ojos.

5

Más que deseo y que amor y que sexo
Locura
Aleteos en todos los vientres
Pubis calcinados
y sangre,
sangre de amor entre las manos.



30/04/2008

El abismo imposible

A pesar de los ojos
cruzando sus filos
como espadas en duelo,
o de los escalofríos
que de heladas arañas
treparon por la espalda

no fue posible
conciliar en tan estrecho beso
tiempos tan distantes.

Presurosas retiradas
en las miradas
Miedo,
miedo al pozo posible
de las olas de las lenguas
de las pieles rozándose
miedo
más que nada
a posibles palabras de amor
susurradas en penumbra.

Un abismo de pieles
surcos
manchas en las manos
se oponían a ese impulso plausible
aislando voluntades
en celdas herméticas
arruinando besos posibles
y aplastando ilusiones.

Buscando el grano

Desgarradas las vísceras
imagino caminar
Solitarias
las calles
que ramifican sus cursos
en dendrítico laberinto
Débiles las luces


Mis pies se fijan apenas
en las marcas,
puntos,
mojones en las esquinas
dibujados sobre el asfalto
como lunares de polvo

De polvo

Pero sólo son pies
y un paso
no define el trayecto
Y un millón de pies
en el congelado gesto de un solo instante
sólo son estampida y caos.

El tiempo, ese viento,
quizá aviente la polvareda
y desentierre, eternas
las columnas de los templos olvidados
en la luz clara
de las propias ilusiones.

21/04/2008

De lo dicho y lo no dicho


No basta con no hablar
para matar lo no hablado
(aunque es de gran ayuda).
Hay siempre un refugio donde no llega
nunca
la luz de vuestro faro,
rincón fresco,
refugio de Ana Frank
en que
si bien el tiempo aprovecha
su soledad
para modelar rostros a ciegas,

allí se resisten huracanes.

Para matar hasta la entraña
de lo que fue
y no quisieran
que hubiera sido
hay que fumigar hasta el último rincón
de la última caverna.
Avergüéncenme de contar lo que siento
y habrán muerto
trozos de mí,
adoquines de mi esencia.

07/04/2008

Vente

Calzas tus zapatos
de discretas hormas
color de primavera
que claman.
Ajustados pantalones
se abrazan al mapa
de tus caderas.
Tus camisas
atento descuido
hablan de ciudades ocultas
por el barrio
que se asoma a tu escote.

Caminas, sólo caminas
casi siempre
sonríes.
Los anillos de tus manos
me saludan
lejanos
no resuenan.

A veces creo
que tus ojos no dicen
lo que en tus silencios
sientes:
brotan
hierbas de sus grietas.

Ojalá
el tormento censurado
del temor a mi filo
te escondiera
tras el sello
probable
de tu sonrisa.

Si te vienes
de nuevo
no pienso dejar que tu trigo madure
hasta que se agoten
nuestras fuerzas.

01/04/2008

Cuando la ciudad vacía sus venas

Cuando la ciudad vacía sus venas
y las casas se repliegan
sobre sus entrañas
es entonces llegado el momento.

Es entonces que no rondan
en las puertas
las corbatas
ni las caras faldas de cuero;

es llegada
la hora del humo
y las farolas

la hora en las aceras
provisionalmente inútiles

de los flautistas solitarios

y los vanos proyectos
errantes
de declaración de amor

del cruce
de sexo descarnado
de alquiler
o en préstamo a una caricia,
o a una tierna mentira
tácitamente acordada.

Puertas que se comban
hacia fuera

se derraman en las vísceras
sustancias que carecen de nombre
salvo el de “luna”

bajo ávidos ojos
y carnadas de muslos afilados.

Es entonces que el vencedor vence
en su esplendor
y el perdedor se refugia
en su temor más lícito.

Es entonces que la música grita
a los náufragos

que cierran sus ojos
para, por un momento,
volar sobre el humo
y el olor de los baños sucios

donde corren los vómitos

y el veneno de la nieve
se desparrama.

24/03/2008

Mentiras

Intento contener esta lágrima
que como una atlántida inversa
se descuelga
y quiere emprender su carrera
por mi mejilla.

Contengo (todos) mis flujos
apoyándome en la luz
que libre vuela
por el aire del atardecer

Todos esos esclavos,
en las fotos,
en la televisión,
y yo que soy libre,
que coleteo mi libertad
en este lugar
octava potencia económica
donde, libres, los niños
pueden elegir
entre la ps2 y la wii
(aunque aguafiestas reclamen
su derecho a distinguir una vaca
de una oveja).

Y mi lágrima, ya roma,
corre ladera abajo sin freno
hasta estrellarse contra el suelo
aséptico
y desinsectado
(como corresponde a tan avanzado entorno).

Lágrima mía, erraste
en tu mero nacer.
No hay porqué llorar,
seguridad social gratuita
cuatro semanas de vacaciones pagadas
(y cinco días de asuntos propios)
coche, dvd, ordenador,
y tantas otras baratijas
desprenden calor suficiente
para secar dos millones
de lágrimas
como tú.

Pero tú corre, corre y huye
por mi ropa hasta el suelo,
por el suelo hasta la alcantarilla,
por ella hasta el mar.
Corre, que tu correr
no sé porqué
me hace pensar
en la libertad de mis hijos,
en los lechos de mis amantes
y en los jirones circulares
del viento furioso sobre el mar.

12/03/2008

Voy ciego
de escritura y compostura.
Poco veo,
y si nada sale
ni aun por la ventana del azar
es quizá que está
vacío el compartimento
o que lo que abarca
es vedado compartir.

Llamas, gas caliente,
Humo....

La estancia
repleta de humo,
la calle rellena de pasos
los vientres rellenos de vacío.
Hastío en los cráneos.

Me permite mi ceguera
verme
en el espejo
de mi propia sombra
y sólo por eso
me es el Sol
de utilidad,
que de nada me sirve
pensar en él durante la noche.
Y la luna,
soñarla en el día,
cada día,
Isis, Luna, Tanit,
Astarté,
sorbo de tu luz
como charco en el desierto.

Asísteme, te lo imploro,
que ya ni a mí me tengo
para refugiarme.

28/02/2008


Cada día
ver tu coche en la calle
es temblar.
Tose un poco cuando anda,
pero quieto es un pecio vivo,
boya,
promesa de metal
señal del buzo
que se esconde libre bajo el agua,
aviso de anónimas ilusiones
que anima a equilibrar la jornada
con presencias
presentidas.

Imagino tu olor,
siento tu olor impregnando su cuerpo inerte
y vivo
y mis cuitas se tambalean
por el riesgo de creerte cerca.
Y mi cuerpo contesta
a su presencia
estacionaria,
que es la esperanza de la tuya,
no con reverencias,
sino al contrario:
alzando su secreto
oculto
bajo la piel áspera
de la rutina.

20/02/2008

Dulcineas y arañas fornicadoras

Ya hablé de las arañas fornicadoras. A su género pertenezco. Mas no hay motivo de alarma: no ejerzo.

Y no lo hago, no por no querer, sino por falta de consciencia, o por cobardía que al cabo es lo mismo.

Sin saberlo reflejo invisibilidades en las otras arañas que me rodean: no las veo. Las huelo, las presiento, las intuyo, las siento, en ocasiones adivino sus presencias, las detecto con mis pedipalpos incluso, pero no alcanzo a verlas. Y comienza a preocuparme la incipiente consciencia de esta ceguera.

Pero a cambio hilvano Dulcineas, casi sin esfuerzo, a cada paso. Con mis hilos tejo redes que sólo a mi confunden y que dibujan sus rostros sólo por mi aprehendibles.

19/02/2008

Descompensado


El tiempo
es justo lo que nos aparta,
no nos ama
y permite que nuestros lazos
se deshagan lubricados.

Algunas tardes de cerveza
de nuestras dudas
saldremos
rompiendo los cristales.
Romperemos los espejos
y los bolígrafos que han escrito mi historia.
Tantos ojos:
que no queden en nada.

28/01/2008

Fuera


Fuera
al otro lado de la ventana,
sólo el desierto.
El sabor del aire más seco del universo
la aridez de la boca,
el lobo más escurridizo,
el buitre que más alto vuela.

Fuera
al otro lado de la ventana,
tú.
Espejismo dorado que invierte
el curso del tiempo
y la sombra del día.

Un puñado de flores
en mitad del desierto yermo.
La calle llena
y vacía a un mismo tiempo.

En pleno pedregal
una orquídea

muestra la humedad indecente
de su corola
entre tanta
y tanta sequedad.

22/01/2008

Casi olvidos


Olvidaste mirarme.
Olvidaste arrojarme

un trozo de tu
saliva nueva,
una gota
de tu sudor salado
una ráfaga
del humo usado de tu cigarro.

Ya habías pensado en ello,
pero faltó la última
pincelada:
entregarme un solo segundo,
una sola carta,
una única caricia.

16/01/2008

Mujeres II: la flaca


La flaca recorre siempre sus caminos
con la prisa
y con los nervios en el vientre
y en las manos;
la sal se le derrama.

La flaca es capaz de enrollarse,
pensativa,
mechones de su pelo
en el índice de una mano, y con la otra
sostener
corazones palpitantes.
Después, siempre,
libera el tirabuzón
que se relaja
retirándose de su dedo
y olvida un corazón
en la silla
de un bar cualquiera
en el que pongan
bocadillos de carne mechada.

Yo, a la flaca, a veces,
me la borro con la mano.
A ella no le importa
porque es siempre un misterio
lo que hay tras sus ojos,
o en ese gesto suyo
al caminar.
Pero ella, espuma de ola que se evapora,
siempre vuelve a aparecer,
como sin quererlo.

Siempre se va antes de tiempo,
o se queda cuando no lo esperas;
siempre el broche
de la media luna de su boca
y esa forma de ordenarse el pelo
que conduce de su frente
a la trampa de sus ojos
en la que caes
si no te andas con cuidado.

Y cuando se va,
su aroma es su misterio
que queda flotando,
cortando el respirar
hasta su próxima visita.

07/01/2008

Mujeres I: Eva


Eva bebía de la fuente de la calle
y no se dejaba arrastrar por las trenzas
que le tiraban de un modo casi placentero
estirándole la nuca.
Eva caminaba solitaria
casi siempre
(puedo equivocarme
pero así es como la recuerdo)
y sin saberlo era observada,
y ella observaba sin poder evitar
esa sensación de ciempiés
trepando por sus pantorrillas,
que daba la vuelta a sus calcetines
y haciéndole cosquillas entre los dedos de los pies
se disolvían
acariciando la piel
de su empeine.

Eva era dulce y penetrante
como el aroma de la dama de noche,
era ácida y escurridiza
como el caldo de la naranja amarga,
pero nunca,
nunca
desveló su secreto a nadie.

Porque Eva tenía un secreto,
uno que decidió guardarse en un pliegue
entre las mangas
desde el día en que los vió a ellos
abrazados
besándose dentro de la fuente
en la noche
solitaria
y fría.

28/12/2007

Al fin soy libre

Al fin soy libre.
Al fin soy más libre.
Al fin creo ser libre,
un poco más libre que ayer.
Es liberador pensar
que cada día seré más libre.
Llegaré a ser todo lo libre que se pueda llegar a ser.
Ya soy casi libre.
De lo que estoy seguro es de que
soy un poco más libre que ayer,
eso creo.

No soy libre,
nada se amarra a mi lado
y yo me siento amarrado
a demasiadas cosas que no entiendo.

¿Qué es la libertad?

Poema LXXX


Yo me confundía entre los hilos,
entre los cabellos de un juego externo
que no me tocaba jugar.

Entre trenzas de adolescente,
entre la lluvia sobre el cayuco
tan húmeda y helada
que se infiltraba en las rodillas
y apagaba el llanto de los niños
de puro fría
y de puro muerte.

Sólo veía cordeles tensos bajando
del cielo gris,
de las cumbres iluminadas de las nubes.

Cabellera de hembra.

Cortinillas de verano.

Los tomaba entre las manos
y los deshilachaba
en mi vano intento
de desentrañar su secreto,
pero como soplos de nieve
se deshacían asustados
por el calor interrogante
de mis manos extrañadas.

Navidad y fantasmas (los de todo el año)

Arrastras tu coño perfumado por el suelo,
sonriendo
como si fueses de mantequilla,
alzando las manos como una santa
como una mística
ascética,
atlética,
lo mismo da,
sólo la imagen me interesa.

Todas las basuras tiradas por las calles.
Todos los restos de Navidad
apilados sobre cadáveres
que están húmedos
de las babas de miles de coños,
gula, lujuria

Que devoran almas,
que extraen el semen
de tantos testículos como logran prender,
la sustancia blanca y gris
de todas las mentes que logran capturar,
la ilusión de todos los pasos
que ya no serán andados.

Y lo que me deja perplejo
es que las luces de las calles
cada año
son más bellas.
Iluminan nuestros pies
sucios,
pero bien tapados,
embutidos en charol
y en alcohol.

Mis pies sucios,
más sucios que ninguno,
te persiguen a ti,
fantasma.

27/12/2007

Recién hecho


En verdad que no son cuerdos los intentos
Desesperanza en los espíritus
Fría y afilada la soledad.

Entre los resquicios de las puertas
que acceden,
que permiten el acceso,
que debieran permitir el acceso
a un hogar,
una infancia, una esperanza,
infantil esperanza,
sólo la gélida humedad del mar de invierno.
No ese mar que todo lo abarca,
ordena y serena
sino el otro, el que devora los huesos
y los digiere
y los transforma en más humedad
que desea devorar más huesos.

Imposibles los accesos a las almas,
a mi alma
Como la entrada a una ciudad sin centro
Claustrofóbica llanura
de itinerarios sin destino
de atasco primigenio.

Sólo las mentiras,
algunas mentiras saben al sabor olvidado
de la leche del pecho materno

Y en la calle nada...
Y en las casas nada..

Sólo humedad.

09/12/2007


Me caigo
en la sima sin fondo
en el vórtice
de mi propio interior
me
    pre
         ci
         pi
    to.


Por el hueco que habita en mi entraña
me despeño
empujado por las colas
(flagelantes viscosidades de lagarto)
de burbujas
que se hablan en lenguas
de las que ni el sonido
atino a distinguir.

30/11/2007

El sexo del mar


Su vagina
de agua y aire
destila la vida
sin mesura,
y también los celos,
los deseos
y las pieles heridas
de tan desnudas
y hambrientas

Su falo sin filo
dibuja una línea ondulada
en las costas,
penetra las calas
y eyacula la espuma
de las olas que mueren
exhaustas
de amor

El sexo del mar
es un sexo nuevo
e ignoto:
ni macho
ni hembra,
ambos y aún más.

El sexo del mar huele
a puro sexo
a esencia de sexo sin apellidos
sin luces,
sin motivos,
sin concesión.
Tiene el sabor puro
del zumo de las noches ardientes,
veneno capaz
de embriagar a los vivos
de animar a los muertos,
de parir las sirenas
y matar
cuando se apila el fervor
de su pasión desatada

El sexo del mar
genera todos los sexos
en todos los charcos
de todas las mañanas
de invierno

Todas las algas son
los sexos
de todas las hembras que han sido
y su olor

Todos los pulpos
son sexos
de todos los machos que fueron
que serán
que son.

El sexo del mar
es pasión eterna
origen de vida
metáfora de muerte.

Me sumerjo en sus aguas
desnudo
cerrados los ojos
abiertas las pieles
me dejo poseer.

24/11/2007

Me dicen que me vieron
caminando por la acera
que conduce al dolor que te guardas en esa entraña
forrada
embutida
en el vello suave
y ralo
de tu indiferencia.

En ese vientre sucio
en esa entraña que brilla
que alumbra con sus despertares
el espacio entre la cuarta y quinta
costilla
estrella

planeta
galaxia
puerta de tu calle
esquina
ocasión en que me lancé en picado
estrellándome contra tu escote.

Me vieron
y yo nada recuerdo.

Por mucha excusa que interponga
en la senda rizada
que conecta
corazones
a mis entrañas doloridas,
es cobardía el nombre
de quien abre brechas
socavones
en ese camino, en ese
cordón frágil
que me sujeta el vientre
que me lo invierte
y me deja las tripas colgando hacia fuera.
Es miedo a que el mundo salte
sobre mi garganta
a que las lápidas salten de sus tumbas
y éstas se abran
en lugares que ahora
entibian mis paladares

Tapón
corcho de grisú
que amenazas mi camino
que pones en peligro mi buena muerte
Esas tumbas...
ese miedo...
se alían,
la misma cosa resultan ser.

15/11/2007


Un trozo
del forro de tu sombra
pasa de puntillas
rozando el rabillo de mi ojo.
Va sentado en el silencio
del asiento de atrás
de mi coche.
Nadie,
apenas casi sólo yo
te vislumbra en tu hueco transparente de ínfima medusa.
Tú eres el silencio
reflejándose fugaz
en el cristal
que en la calle me guiña
cuando paso
de reojo.
Estás,
Adherido a mi cuerpo
como al caracol su baba.
Sacudo mis entrañas todas
toalla inflamada de arena
bandera que flamea en la tormenta
por si te desprendo
pero nada.
Tú, sombra.
Tú, fantasma
sigues haciendo piel con la mía
me expulsas de mis propias venas.
Y no sé a qué planeta huiré
cuando me desplaces
Cuando me empujes hacia el abismo

07/11/2007

Esperando


Yo espero
tu paso
en esta esquina.

Sé que vas a pasar rozando casi
con la punta de tu cabello
el aire profano que ahora inhalo
impaciente.
Por un instante que se hace esperar
respirarás una burbuja del aire que yo respiro
y tu olor va a llegar fresco
y danzante
hasta mi cara.

Espera,
fé en la espera de tu paso,
un poco, ya, parece,
de ansiedad que oprime levemente
justo encima del plexo solar,
red
que me conecta al Sol.
(A veces las palabras crean eso,
conexiones
que aun no existiendo en el mundo objetivo
el lenguaje establece,
dotándolas de realidad
y perduran).

Muerte,
démosle muerte cruel a la tarde cargada de luz,
de algodones,
de ruidos de aviones
y de ropa secándose al aire.
Muerte a la tarde y después sea la noche bienvenida.
Larga.
Serpiente.
Envenenada, fría y borracha.
Y tú
que no pasas
por esta esquina en la que el frío se ceba
y que castiga el olor de los últimos jazmines.

(La serpiente me agota en mi espera
con su larga cola que nunca termina de pasar
mientras refleja en su piel
mi propia cara solitaria
y cansada)

Ahora el Sol,
como un naciente retoño
asoma sus brazos por entre las casas
y absorbe el frío del aire
y la penumbra de los rincones.
Y tú sigues sin pasar,
y yo tengo frío por dentro,
y un sueño que parece sed de la misma muerte.
Tú no pasas y el mundo muta.
Creo que iré a esperarte a otra esquina

02/11/2007

Revolviendo entre recuerdos


Su alma pasó rozando,
veloz como un meteoro,
el extremo tibio de mi boca
manchándola con su brillo.
El brillo era de plata,
de cristal,
de medusa azul,
de cola de cometa
y de polvo de hada.

Esparció al pasar un reguero de sal
y yo bebí su sabor
como bebe un mortal
la ambrosía sagrada,
casi en pecado.

Siguiendo el arco de su órbita,
cuarzo y rubí,
ella siguió volando
y yo quedé solo.
Trazó su hipérbola
en torno a mis pies de hormigón
y, dejando en mi boca solitaria su sabor,
se perdió entre dos estrellas ignotas.

Como dos niños que exploran
curiosos de ajenos cuerpos
y extrañas miradas
la patente disparidad entre sus sexos.

Como dos seres que inventarían diferencias
nos empujamos
en mutuo desnudarnos
a investigar qué ilumina
la anochecida penumbra
de nuestra propia sombra;
más curiosos de nos mismos
que de ajenas vergüenzas.

Así se fueron moldeando nuestras formas
de mirar
de no tocar
de hablar sin voz
y de sentir el mundo,
en los recuerdos olvidados,
en las sensaciones perdidas,
en la tela acariciando mi suave piel de niño
bajo el sol del verano
y el olor de la sal.

31/10/2007

Se me van gastando


Ya las nubes, con sus espaldas quebradas
vuelven a vestirse del color
de mis recuerdos
y mis veranos.
Retorna la infancia
impregnada de sal
para tumbarse, morena
junto a mi,
plena sobre la arena húmeda.

Ya se adivinan
el olor de las algas
y las ventanas
de jornadas de fuego.

Los días se derriten y mueren
y las noches resucitan
abriéndose
al aire dulce
y a los niños.

26/10/2007

Atardecer y camino


Perforo la carretera
flanqueada de adormecidos platanillos.
Sus hojas ya no me van a herir.
Ya sus enveses,
amarillos o verdes
iluminados desde atrás por una luz enferma
deslumbrante
de alfileres
remiendos al cielo de la tarde
no van a ser capaces
de despertar los cristales de mi sangre.
Aunque quiere anochecer,
ya pugna el sol por salir
por el lado contrario al dictado.
El atardecer se desvanece, se derrumba, se derrite
mientras enfila una de sus puntas
antaño envenenada
hacia una noche
que ya no será amarga.

Perforando el atardecer
entre platanillos
como el túnel hormiguero perdido en la Tierra
de una mina de carbón

la luz muere,
pero ya no hiere.

17/10/2007

Los hechos


Los hechos dicen que una hoja de aliso
flotando en el aire
no derriba una muralla
que se encuentre en su camino

Si no es otoño no hay murallas
Si no hay viento
no hay vuelo de hojas
Sin vuelo no hay destino
Sin tierra, ni un árbol
Sin árbol, nada

Sin ti no hay futuro
Si la hoja no derriba
El otoño duele

15/10/2007

Quiero más
Ya no me basta con seguirte,
No me satisfaces
Quiero mucho más
Infinitamente más,
Más que todo lo que existe.

Necesito una piel delante de tus besos
Besos, piel y ojos
Que se engarcen
Eyaculando erupciones de luces
Y de manos que agarran
Y de sudores que se mezclan
Oraciones, semillas
Y un toque de suspiros

Quiero todo,
Más que todo
No me bastas
Ni siquiera yo me basto
Disoluciones,
Eso es,
Disolvente orgía
No sólo de pasadas rasantes en la calles
Sedientas
de noche,
Sino también de cuerpos
Untar de leche mis tobillos
Y prenderme en tu garganta
Hasta hacer abrirse la mía
Y que ambas se besen y se enrosquen.

Quiero más, más y más
Nada me satisface
No quiero tus halagos
Ni tus censuras
Ni mis sacrificios por la mañana
Sólo quiero fusilarte contra mi deseo
Perforar tus esperanzas
Y que me fundas las ganas de tocar
Y que me toques
Y que no me toques
Agarrarte con la frente y con el vientre y con los pezones de mi lengua rabiosa
y perdida
y después cerrar los ojos y sentir que te elevas.

Necesito bucear entre tus sábanas transparentes
Alejarme de mis ojos
que no me vean las venas, no...
No hablo de huir,
No hablo de callar
No hablo de amar
No hablo de soñar
No hablo más
No
Ya callo
Me consumo y me resumo en una palabra manida:
Fuego

11/10/2007

Nos cruzamos en la calle oscura,
Solitaria
a un palmo
treinta años de distancia.
Él mira de reojo
cómo yo miro de reojo
que él me mira de reojo.
Él me teme.
Yo le temo.

Violencia contenida.

03/10/2007

Dos poemas cortos


Busco en el aire
como un perro
el olor de tus axilas
levemente sudadas.
Imagino tu sexo
esponjoso.
Tus ojos se encadenan
a los míos.
Y tú, ¡ni siquiera existes!

19/09/2007

Vagando por el aire


Cuajaron en mis ojos la sorpresa
de los tuyos
que vagaban ajenos
en su andar por esos techos
llenos de reliquias y danzantes bambalinas.

La tensión de tu espina felina,
enajenada de un cuerpo
que no era tuyo
mística,
me animó a un recorrer tus perfiles
que me condujo a otra persona
sospechada e inaprensible.

Te sorprendí desprevenida
despeinada en tu desnudez que apenas tratabas de ocultar
tras el biombo de tus párpados errantes.
Sin pudor.
El pudor fue mío,
de creerme (iluso) violando espacios
que inaccesibles
moraban sólo en tus alas de niebla.

Ví un alma envuelta en el celofán perforado
de tu carne lisa,
en platinas corruptas que no alcanzaban
a retener el jugo de tus estambres
mecidos por la brisa de la música.

Una ráfaga de alma
se fugó de tu soledad
y sólo yo estaba en el aire
para sentir que se elevaba.

04/09/2007

Barracuda soñadora

Ser erizo de mar comprimido
sin púas
esponja plácida en el fondo
su flacidez por un puño estrujada,
que sueña con ser afilada barracuda
veloz agujereadora de siete mares.

Despierta la barracuda,
a la esponja le espera untar
con su tiempo
impropias voluntades
tentáculos de pulpo
que la atrapan desde el fondo en su elevarse
y la pega esponja
como un globo prisionero
a la roca.

Soy barracuda soñadora
esponja estreñida
que invierte tiempo en negocios ajenos
y pensamientos en obscenos proyectos.

Vuela barracuda solitaria
vuela por tus catorce mares
perforándolos con tu veloz soledad.



Barracuda (Kathy Hicks)